La iglesia es un pueblo reunido, no un edificio
Durante trescientos años la iglesia se reunió en casas particulares. Un edificio se alquila o se vende; la iglesia es la gente compartiendo la fe.
Romanos 16:5 · 1 Corintios 16:19
Una red de iglesias que se reune en casas. Creemos que existe una conexión entre la expansión espontánea de la Iglesia Primitiva y el simple juntarse de las comunidades de creyentes en los hogares, en torno a una comida, celebrando su nueva vida en Cristo.
Concordia, Entre Ríos, Argentina
QUÉ CREEMOS
No son preferencias de formato: es lo que creemos que Dios ordenó para la vida y multiplicación de su iglesia.
Durante trescientos años la iglesia se reunió en casas particulares. Un edificio se alquila o se vende; la iglesia es la gente compartiendo la fe.
Romanos 16:5 · 1 Corintios 16:19Sostenemos la fe apostólica histórica. La Cena del Señor es el núcleo del encuentro semanal alrededor de la mesa servida.
1 Corintios 11:20-26 · Hechos 2:46Formación de líderes locales dentro del servicio comunitario, haciendo teología bíblica en comunidad, abierta al debate y al discernimiento.
Tito 1:5 · 1 Corintios 14:26-31La Red
Cada casa tiene su propio liderazgo, conectado con las demás por el encuentro mensual del Ágape.
Ver el mapa de la red →¿Qué podés esperar de una iglesia de la red?activa germinando
Artículos
HECHOS 2:46
No estamos proponiendo un modelo nuevo. Estamos volviendo a uno que ya existía: casas particulares, una comida real, y hombres formados en el camino y no en el aula.
Una mesa redonda vista desde arriba, con los lugares puestos, el pan partido a mano al centro en rojo rúbrica y, del lado de quien mira, un plato vacío dibujado solo en contorno.
No es una iglesia institucional con sucursales ni una estructura piramidal. Es una red de asambleas autónomas gobernadas por sus propios líderes locales y unidas en comunión regional.
La iglesia nace y vive alrededor de la mesa doméstica. Volvemos al patrón del primer siglo: asambleas particulares donde la comida y la fe se comparten cara a cara.
El núcleo del encuentro no es el espectáculo musical ni el monólogo oratorio, sino la lectura, enseñanza y examen de las Escrituras en diálogo participativo.
La mesa elimina el frente, el púlpito y el altar. Nadie habla desde arriba hacia una audiencia pasiva; todos los hermanos se sientan al mismo nivel.
En los manuscritos antiguos, la rúbrica marcaba lo esencial. El pan partido a mano es lo único rojo: señala que la memoria de la cruz es el centro indiscutible del encuentro.
De los ocho lugares calados en la mesa, siete están servidos y uno —del lado de quien mira— está dibujado solo en contorno: un lugar puesto que todavía nadie ocupa. Tu lugar ya está servido.
Sumate
No hace falta tener la decisión tomada. Alcanza con la pregunta. Escribinos y charlamos, sin apuro y sin vueltas.