Mapa histórico de Asia Menor mostrando la posición de las siete iglesias del Apocalipsis

RED DE IGLESIAS EN CASAS

Casa por casa, ciudad por ciudad

Cada casa es una Comunidad Kerigmática encarnada en su barrio. Las casas de una misma ciudad forman la Red de la Ciudad, cuidada por un equipo de líderes pastorales. A su vez, somos parte de la red global de La Gran Estrategia, una red apostólica que vincula a redes de iglesias en casa en todo el mundo hispano.

Asia Menor, mapa orográfico mostrando la posición de las siete iglesias (W. Smith, 1915) · dominio público

Mapa interactivo de casas

Si querés conocernos

¿Qué podés esperar de una iglesia de la Red de Casas de la Palabra?

  1. Una familia de fe

    No estás asistiendo a una reunión religiosa: estás entrando a un ambiente familiar. Las personas se conocen, comparten juntas y van creciendo en sus relaciones con el tiempo.

  2. Reuniones sencillas en casas de familia

    Nos reunimos en casas, de una manera sencilla y relacional. Nuestro tiempo juntos gira alrededor de la mesa compartida, la Palabra de Dios, la oración y la edificación mutua.

  3. Todos tienen algo para compartir

    No venís a mirar y escuchar. Cada uno es motivado a participar y aportar para la mutua edificación, alrededor de la Palabra y el Espíritu Santo.

  4. La Palabra y el Espíritu Santo son el centro

    Venimos a la reunión con lo que vivimos y aprendimos en nuestro caminar con Dios durante la semana. Juntos leemos, reflexionamos y aplicamos la Palabra, no solo para saber, sino para ser transformados por el poder del Espíritu en medio de la iglesia.

  5. Vida compartida más allá de la reunión

    La familia no termina cuando termina la reunión. Comemos juntos, nos apoyamos unos a otros y oramos por las situaciones cotidianas de cada uno.

  6. Capacitación intencional

    Te vamos a invitar a estudiar los Primeros Principios de Cristo, para que tu fe eche raíces profundas y te conviertas en una bendición para otros, sirviendo en tu iglesia y en la comunidad.

  7. Vivir en misión

    Creemos que nuestro vecindario, nuestra ciudad y las naciones son nuestro campo misionero. Seguir a Jesús nos lleva naturalmente a amar, servir y discipular a otros dondequiera que estemos.

  8. Una forma de vida sencilla y reproducible

    Lo que creemos y hacemos podemos vivirlo en cualquier lugar. A medida que las personas creen en Jesús como su Señor y se reúnen en casas como iglesias, nacen nuevas redes de iglesias que impactan ciudades.